sábado, 16 de septiembre de 2017

Solas Pero Unidas!!



Locas que se quejan de sus miserables, desdichadas y amargosas vidas hay, han habido y habrán siempre.
Claro que hay una diferencia entre la loca que se queja por que alguien la rechaza por ser gorda, vieja, fea, calva (o cualquier otra característica indeseable no sólo entre los gays sino entre todos los seres humanos que habitamos occidente independientemente de nuestra orientación sexual) y la loca que se queja por que en su país hay pena de muerte para los que cometen el delito de homosexualidad o porque si se enteran en su casa que son putos sus propios padres las golpean a matarlas o llaman a los vecinos para que las apedreen todos juntos o las entregan a tipos con uniforme para que, en nombre de Yavé o Alá, las tiren atadas y amordazadas desde el techo de un edificio mientras todo el pueblo mira, filma y saca fotos entre risas y burlas.


Es una diferencia que, aunque sea tan enorme e importante, es bastante simple de entender.
En los tiempos de Alfonsín o en el 2001-2002, los argentinos nos quejábamos -con toda razón- de que no teníamos plata para ir al súper y gritábamos que íbamos a morir de hambre pero, aún así, sabíamos diferenciarnos de los somalianos o etiopíes que veíamos/vemos en algún documental de domingo por la tarde que mostraba negros escuálidos y cabezones comiendo basura con buitres achechándolos.
Pero parece que para algunas personas no es tan fácil entender esa diferencia.
Entre ellas está el tal Michael Hobbes que escribió hace unos meses una extensísima nota sobre los homosexuales y la soledad para el Huffington Post sugestivamente titulada "Together Alone. The Epidemic of Gay Loneliness" (algo así como "Unidos y solos. Lo epidémico de la soledad gay").


Resumiendo, el tal Hobbes (o la tal, no me quedó claro si es loca o no ni me interesa porque está lleno de gente que -sin ser loca-  opina e incluso escribe ensayos sobre las locas y parece que es legal y hasta normal) dice que a pesar de todos los avances que han tenido los derechos LGBT en la mayoría de los países occidentales, los gays seguimos teniendo altas tasas de suicidio, depresión y conductas auto-destructivas manifestadas principalmente por un descocado ímpetu para largarnos a coger sin forro y un (¡Dior nos libre!!) desenfrenado consumo de sustancias.


Para Hobbes, el hecho de que hoy en día existan el matrimonio igualitario, las leyes de identidad de género, las diversas leyes contra el acoso y la discriminación y tantas otras leyes e instituciones y organizaciones que protegen la vida, la integridad física y mental, la dignidad, la libertad y la propiedad de las personas LGBT no sirve absolutamente para nada ya que las locas seguimos deprimiéndonos, suicidándonos, cogiendo sin forro, chupándonos y/o drogándonos.
Esa sería una de sus premisas básicas (que, en realidad, es también su conclusión) para decir que a pesar de haber salido del armario las locas seguimos siendo tan infelices como cuando eramos tapadas.


Ejemplo de locas infelices/alcoholicas/drogadictas/barebackeras y futuras suicidas, según Hobbres (y seguro también según muchas locas malcogidas que jamas marcarán una abdominal en su vida).
Pero éso no es todo.
Para Hobbes, ahora las locas somos aún MÁS infelices, ya que al salir del armario nos enfrentamos con ese terrible y condenable averno que es el AMBIENTE GAY, una especie de dantesco círculo infernal (que se extiende por discos, pubs, saunas, páginas gays y todo tipo de lugares gay friendlys, sean reales o virtuales de levante) el cual está poblado de monstruos y seres malignos que denigrarán a cualquier desprevenido que se atreva a poner un pie adentro sólo por no ser BLANCO, JOVEN, MUSCULOSO, MASCULINO Y EXITOSO ECONÓMICAMENTE (una musculoca, para decirlo en argentino y abreviar un poco).



La teoría de Hobbes nos podría llevar incluso a pensar que dentro del armario se está mucho mejor (excepto, claro, que seas blanco, joven, musculoso, masculino y exitoso) porque, salvo que sea un armario de cristal (donde, a pesar de todos los esfuerzos que hagas para hacerte el macho hasta el menos avispado se da cuenta que sos un trolo comepijas) al menos ahí nadie te discrimina (salvo vos mismo, claro). O, mejor dicho, no te discriminan gritándote puto por la calle o persiguiéndote para pegarte o matarte pero sí te discriminan legal y culturalmente porque, aunque no se te note nada, tus derechos a vivir tu propia sexualidad libremente sin culpas ni peligros siguen estando cohartados.
Y, sobre todo, en las oscuras profundidades de un armario no existe esa presión de ser una loca triunfadora y deseable, como somos TODAS en nuestros perfiles de Manhunt, Grinder y otras redes en las que podemos subir fotos falsas o con pedazos de cuerpos donde no se vean nuestras arrugas ni nuestros rollos y donde podemos presumir de ser blancos, jóvenes, musculosos, masculinos y exitosos (no son pocas las locas que llegan a afirmar ser unos arios puros, menores de edad, nuevos schwarzeneggers, heteros/bi/futborugbiers/tapados y millonarios).


Entonces, según Hobbes ¿Cuál es el destino de esas pobres loquitas que, después de una sufrida y seguramente bullyneada adolescencia, salen por fin y triunfalmente del armario?
La soledad.
Y no cualquier soledad.
Las espera la epidémica "gay loneliness". La soledad hobbesiana. Un terrible estado anímico donde te sentís una basura de persona que no merece vivir por no ser blanco, joven...etc. y que te conducirá irremediablemente al alcohol, a las drogas y, finalmente, al suicidio.
Quizás está mal que diga "soledad hobbesiana" ya que, seguramente, a muchos que ni siquiera son locas salidas del armario les sonará en algo ese estado anímico depresivo que viene de no lograr cumplir con los estereotipos de éxito en nuestra sociedad. Es más, también les sonará a muchos que ni siquiera son locas y hasta son heteros...¡Y blancos, jovenes, musculosos, etc.!
Pero bueno, no me resistí a remarcar que para este señor la soledad es un estado indeseable al que nadie querría llegar mientras que algunos llevamos años luchando inútilmente para aumentar nuestra cantidad de tiempo solos. Resulta un poco paradójico...aunque no tanto si después vemos que para Hobbes está mal desear ser algo (musculoca) que no está mal ser (musculoca) cuando no tenés herencia genética, dinero ni tiempo para poder serlo (musculoca). Es decir, un planteo absolutamente lógico dentro de la lógica del capitalismo, con lo cual el Hobbesito éste sería una voz más entre miles de voces disfrazadas de progres y diciendo exactamente lo mismo.
Lo que sí es algo propio de este autor (otros tambien lo hacen, claro) es situar la culpa en los ambientes y no en las personas. De hecho, y de nuevo paradójicamente, el autor tiene una mirada tan condescendientemente compasiva con sus propios casos estudiados que hasta termina siendo un nuevo victimario de las "pobres e inocentes" víctimas que analiza.
La culpa, para Hobbes (y la verdad que la mayorías de las locas que conozco estarían de acuerdo con él) la tiene el ambiente gay. No somos nosotros los que estamos mal, es el ambiente.
En todo caso, si los gays tienen que tener algo de culpa, son los gays de ambiente los culpables.
Tal como quiere Hobbes (y como dicen la mayoría de las locas en sus perfiles virtuales y en persona), los gays 0 ambiente son los buenos, las locas ambienteras son las malas.
El pobrecito gay recién llegado o con años de salir y relacionarse con otros gays sin mezclarse mucho no tiene la culpa de nada. Es más, hace bien en no mezclarse tanto con la chusma, por que si lo hiciera terminaría transformándose en uno de ellos o (según Hobbes) terminaría chupado, drogado y/o suicidado.
El problema, entonces, está en el ambiente. En los lugares de ambiente, en las páginas de ambiente y, por supuesto, en las viles y asquerosas locas de ambiente que -a pesar de que Hobbes los describe como blancos/jóvenes/musculosos/masculinos/etc.- en general lo que se dice de una loca de ambiente es todo lo contrario: son todas unas pobres diablas muertas de hambre, afeminadas, ridículas, resentidas, viejas brujas y, por supuesto, pasivas.
Acá hay una contradicción importante. La loca de ambiente ¿Es una de esas musculocas que vemos en reality shows o en los volantes de propaganda de los saunas (a la que el 99% de las locas querrían cogerse y a la que el 99% de las locas envidia malsanamente) o es una loca flacucha, pobretona, afeminada, de edad incalculable y pasivísima de cuarta que se la pasa circulando chismes sobre las demás pasivas a las que odia más que a sí misma  (a la que el 99% de las locas no se cogerían ni por plata y a la que el 100% del mundo desprecia, odia, persigue y asesina impunemente)?


¿En qué quedamos?
¿O es que ambos tipos de personas son tan odiados que da lo mismo contradecirse mientras podamos seguir odiando?
Hobbes ni siquiera analiza ese tema. Pero si lo leemos entre líneas, cualquiera de los dos tipos de locas serían despreciables para su análisis. Él se centra en las musculocas de los ambientes gay friendly del primer mundo que viven en pose de masculinas para -en teoría- conseguir más garches. A las ambienteras afeminadas sin músculos ni siquiera las registra.
Pero dejando de un lado lo que no dice (porque ya con lo que sí dice es bastante), su conclusión concreta es que las altas tasas de suicidio, depresión y drogodependencia del colectivo gay se deben a esa soledad causada por no encontrar empatía en los ambientes para homosexuales (ya que éstos lugares sólo son empáticos para las musculocas exitosas).
Hay una brecha (por no decir "grieta") de salud mental entre los gays y los heteros, según Hobbes. Los gays, según las estadísticas que presenta este autor, tenemos mayores probabilidades que los heteros/as de suicidarnos o volvernos alcohólicos y/o drogadictos incluso aunque vivamos en países tan progres como Holanda.
¿Está todo perdido para Hobbes? Casi que sí.
Cualquiera podría tirarse un leve y predecible amague de solución en la idea de que lo mejor es alejarse del ambiente lo más posible, buscar rápido una pareja y construir un hogar lejos de ese infierno para vivir tranquilos y sin presión. Y sí ahí seguís sientiéndote deprimido, como la mayoría que hace éso, bueno, loca, ya no hay otra, suicidáte nomás. O, si tenés ganas, tiempo y coraje, revisá tus prioridades, tus ideas y tus miedos (claro que es mil veces más fácil y rápido sucidarse y exige menos seriedad de autonálisis).
Pero la solución hobbesiana es aún más utópica. Hacia el final de su artículo habla de un tal Panchankis (¡por dior, loca, cambiáte el apeshido!!) y sus grupos de terapias cognitivas y conductuales "gay affirming" (supongo que será algún tipo de auto ayuda que les martillee a las locas depresivas que no deben sentirse mal sólo por no ser musculocas). Si bien la Panchankis recién está comenzando, dice que está logrando que muchas locas dejen de andar tan estresadas y deprimidas por no ser el tipo de loca con el que les gustaría tener sexo.
O sea, la única solución posible que propone Hobbes para el problema que plantea Hobbes es hacer terapia.
¿Era todo para vendernos un ticket de entrada a los grupos de locas deprimidas que van al consultorio de la tal Panchankis?
Ojalá. Porque si el único objetivo de Hobbes al escribir todo lo que escribió era simplemente tirarle mierda a los gays y decirles que es al pedo quedarse o salir del armario porque igual la vida es una mierda...queda claro para quién trabaja.
Y no, no puede decir que él escribió simplemente por escribir y registrar una verdad -o lo que él considera verdad- y que no es su culpa que varios grupos conservadores que llevan largo tiempo luchando por anular todos los avances en derechos LGBT -y, si es posible, sacar leyes para discrminar, prohibir, perseguir, expropiar, torturar y asesinar a las personas lgbt,- se apropien de su trabajo para decir que los gays somos personas enfermas, propensas al suicidio y a las conductas autodestructivas y que merecemos ser tratados como ciudadanos de segunda clase en vida para luego arder en el infierno.
No podés hacerte el inocente escribiendo esas cosas en un mundo donde están tirando del cuarto piso a adolescentes de 13 años sólo porque los tacharon de gays o donde están abriendo los primeros campos de concentración de la historia desde Hitler sólo para torturar chechenos y pedir rescates a sus familias o obligarlos a que ellos mismos los maten. Incluso si fueran ciertas las boludeces que decís sobre las locas yanquis deprimidas por no marcar las abdominales, lo que lográs es darle más armas a la gente que quiere vivir en un mundo así.
Es como si alguien se hubiera puesto a escribir un ensayo sobre lo asquerosos y avaros que son los judíos en la Alemania nazi y después dijera "Ah, yo sólo escribo porque quiero describir algo que yo mismo y algunos amigos observamos. Si después usan mi inocente trabajo con fines perversos, yo no tengo la culpa".
Por supuesto, a los 3 días de publicado el artículo de Hobbes ya saltaba el primer pastor de no se qué congregación de creyentes pelotudos yanquis a citar algunas de sus frases para acompañar y aggiornar las dos o tres frases de la Biblia que auguran el infierno para los hombres que se acuestan con hombres (¡Qué honor, señor ensayista/filósofo/progre Hobbes! Lo próximo es que Vladimir Putin o el mismo Donald Trump te citen para sacar otra ley para perseguir aún más a las personas LGBT).
Igual, por supuesto, el artículo de Hobbes es criticable por todas partes (hasta sospecho que dejó miles de flancos abiertos en su argumentación totalmente a propósito para que hablemos de él -aunque sea mal- como yo ahora). Rápidamente surgieron críticas a sus argumentos, a sus conclusiones, a su trabajo de campo, incluso a las estadísticas que usa.
Primero se le criticó algo totalmente obvio: la pobreza de sus fuentes. Su estudio se basa en entrevistas que él mismo hizo a varones gays de diferentes edades que viven en algunas grandes ciudades de los EEUU. No sólo que excluyó a casi todo el colectivo LGBT centrándose en los varones gays, sino que además se centró en un grupo reducido dentro de ellos: gays blancos, cis, profesionales, de ingresos medios, habitantes de grandes urbes como San Francisco o Nueva York.
Pero en definitiva esa crítica es bastante apresurada, por que es precisamente ése grupo el que más posibilidades tiene de salir del armario y son a ésos gays a los que Hobbes quiere estudiar y utilizar para demostrar que, aunque salgas del armario y vivas en la fabulosa NYC que nunca duerme igual podés sentirte deprimido, por muy increíble que parezca.
También se le criticó la tranquilidad con que supone que todos y todas acordamos con la idea de que si no lográs ser una musculoca con plata, sos una loca fracasada y no tenés razón para vivir. Y es que claro, algunas personas (entre las que parece estar Hobbes) tienen ese deber ser tan internalizado que ni siquiera se les ocurre que puedan haber otras formas de tener éxito y razones para no pegarte un tiro.
Pero más allá de las críticas, el planteo de Hobbes atrapó a muchas locas que elogiaron su artículo porque, para apoyar sus asquerosamente cuasihomofóbicas conclusiones, cuenta unas rápidas, crudas y fácilmente identificables anécdotas de lo que vivimos todas las locas actualmente con las redes sociales a la hora de levantar.
Y ahí su artículo se vuelve rico e interesante en planteos e ideas disparadoras sobre el inagotable y eterno tema del cortejo sexual (en este caso homosexual) ya que analiza distintos rituales de levante y formas de ser gay e incluso compara formas de antes con formas actuales post-Grinder.
Si Hobbes se hubiera limitado a quedarse con esas anécdotas, habría construido algo parecido a una columna de Carrie Bradshaw en Sex And The City versión gay. Pero quiso ir más allá y usó sus estudios de casos para plantear que no importa que las personas LGBT dejemos de avergonzarnos por nuestra sexualidad y nos enorgullezcamos de ser quienes somos ni que ahora tengamos estados y leyes que nos protejan porque, a fin de cuentas, vamos a seguir siendo infelices.
De ahí, a decir "vuelvan todas las maricas a sus armarios e invisibilícense y silénciense y siéntanse unas sucias e inmundas pecadoras por ser gays mientras anulamos todas las leyes pro gay que no sirven para nada porque igual siguen deprimiéndose" hay un sólo paso.
Claro, Hobbes sabe que debe, rápidamente, decir algo polémico para que su artículo resulte trascendente y no quede como una columna de Carrie o, peor, un post mío.
Pero igual ese apresuramiento no es nada raro, ya que existen locas comunes y silvestres que no escriben ensayos pero que andan diciendo prácticamente lo mismo. No hace mucho, en la mismísima Universidad Nacional de Córdoba, ví y escuché -con los ojos como huevos fritos- a locas, lesbianas y, por supuesto (pero quizás menos grave) heteros/as militantes de partidos de izquierda defenestrar la ley de matrimonio igualitario y la ley de identidad de género porque seguían perpetuando visiones o instituciones retrógradas en vez de proponer nuevas ideas o, principalmente, porque las estaba promulgando el kirchnerismo y no ellos que de pedo tienen dos o tres legisladores en el Congreso.
Si un estudiante universitario que milita en un partido de izquierda y escucha Silvio anda diciendo esas cosas...¡¿Qué no va a decir la loca que de pedo terminó el secundario y escucha Cadena 3 todo el día en su laburo de mala muerte mientras toma mate con yerba comprada haciendo la polla!??
Para empezar, habría que hacerles entender a Hobbes, a las locas zurdas, y a todo el mundo, que la ley de matrimonio igualitario o la ley de género no están pensadas para hacernos más felices, para evitar que nos deprimamos, para salvarnos de la droga ni -muchísimo menos- para hacer una revolución. Están para que AHORA tengamos derechos que AHORA necesitamos y por los que DESDE HACE MUCHO peleamos y, en todo caso, para vivir en una sociedad que más se acerque a los ideales de libertad, igualdad, justicia, equidad, etc. a los que nuestras leyes dicen aspirar.
Por lógica, vivir en una sociedad más libre, justa, igualitaria, etc. crea mejores condiciones para que sus integrantes seamos más felices y podamos sentirnos mejor. Pero el simple hecho de que vivamos en una sociedad mejor no quiere decir que vamos a sentirnos mejor.
Y, mucho menos, automáticamente.
Sentirte bien no depende enteramente de las condiciones legales o culturales del lugar donde vivís. Y si después de los 18, 22, 30 o incluso 40 años seguís deprimiéndote por no ser una musculoca exitosa (teniendo, al menos, la oportunidad para serlo con un poco de disciplina para salir a correr, hacer flexiones, comer sano y romperte el lomo laburando y ascendiendo como para lograr un nivel de vida que al menos te envidien otras locas) y tampoco has desarrollado otras facetas de tu cuerpo y tu personalidad que no dependan de la aprobación de los mediocres, ni tampoco has extendido tus redes de relaciones personales para tener un grupo mínimo de personas con las que sentirte cómodo, contenido y apreciado...bueno, obviamente que sos un fracaso de ser humano y tenes toda la razón del mundo en estar deprimido y en pensar en suicidarte o en darte con algo hasta que te mates.
Un gay que vive en la Chechenia actual obviamente tiene más razones que una loca middle class neoyorquina para decir que el ambiente en el que vive es difícil, peligroso y supone un riesgo para su salud mental y su supervivencia. Y aún así, incluso un gay checheno tiene posibilidades de luchar, sobrevivir y tener una vida feliz, por muy difícil que parezca.
Entonces, para no decir boludeces, hay que evitar mezclar las cosas.
Una cosa es la lucha -individual o colectiva- de los gays y sus aliados por lograr una ampliación de derechos para las personas LGBT cuyo principal objetivo es dar un marco legal e institucional que proteja a esas personas de la discriminación, persecución, prohibición y hasta matanza de las que han sido víctimas desde hace siglos gracias -en parte- a la ausencia de ese marco legal-institucional y para evitar que las derechas neoconservadoras impongan sus modelos económico-culturales que son iguales o peores que los de Irán, Rusia o Chehenia.
Otra cosa es cómo nos sentimos anímicamente las personas LGBT teniendo en cuenta las exigencias del mundo actual (que afectan a gays y no gays por igual) en cuanto a cómo debemos vernos, actuar, vestirnos, etc.
Y otra cosa más es si, en algún momento y de alguna forma, las leyes que favorecen los derechos de las minorías sexuales terminan creando o ayudando a crear ambientes más óptimos para que las personas LGBT seamos más felices o, al menos, tengamos una menor tasa de suicidios y drogodependencia.
Pero claro, decir las cosas así no hace que tus artículos despierten polémicas y sean viralizados.
Sin embargo la Hobbes parece no haber pensado que su artículo puede servir para que la próxima vez que elijamos culpar al ambiente, a las musculocas o a las ambienteras afeminadas de nuestros fracasos a la hora de levantar, reflexionemos un poquito sobre quién tiene realmente la culpa de ese fracaso y -por ende- de quién tiene la culpa de nuestra propia depresión y soledad.
Buscar chivos expiatorios no soluciona el problema, sólo nos saca la bronca por un rato.
Y si los gays intentáramos ser una comunidad donde realmente seamos solidarios entre nosotros en vez de clavarnos un cuchillazo por detrás cada vez que algo de otro gay no nos gusta o nos hace sentir mal, estaríamos realmente unidos y seguramente muchas locas depres se sentirían menos solas.
Y entonces le cerraríamos el culo a las imbéciles útiles al sistema como la Hobbes, que se vería obligada a titular sus ensayos como Togheter In Company, o algo así.
Pero claro, es más divertido acuchillarse y echarle la culpa al ambiente, a las musculocas y a las afeminadas de que nos sentimos deprimidas, despreciadas, solas y abandonadas por aquellos mismos a quienes despreciamos, abandonamos y consideramos alcoólicos/drogadictos/sidosos, etc.

sábado, 20 de mayo de 2017

¿Dónde están las locas???


Entro a Manhunt y el primer perfil que abro dice algo así como "Hola, soy un chico masculino buscando chicos masculinos como yo. No me van las plumas y los afeminados".
"¡Claro!" pienso "Esta loca quizás sea o -al menos- quizás se considere a sí misma un pibe medianamente normal en sus gestos que está harto de encontrarse con locas mariconas de voz aflautada fans de Lady Gaga y tiene ganas de conocer un pibe machito que tenga voz gruesa, hable de fútbol y no se depile las cejas".
Me habla uno y su perfil reza "Macho cero ambiente busca ídem. Afeminados abstenerse"


"¡Otro!" pienso "¡La verdad que las locas mariconas son una plaga tan grande que hace falta aclarar que uno no lo es y que no quiere juntarse con esa chusma!".
Siguiente perfil que leo, dice lo mismo con otras palabras.


Siguiente perfil, lo mismo.


Siguiente, lo mismo.


Siguiente, lo mismo.


Así, durante un buen rato hasta que, de pronto, aparece un perfil entre un millón que dice, palabras más, palabras menos: "Macho masculino busca puto afeminado".


"¡Mmm!" pienso (mientras me relamo un poquito imaginando un macho peludo con olor a huevo cogiéndose una loquita depilada con olor a Chanel N° 5)"Esta debe ser una loca traumada con su masculinidad que necesita pararse al lado de una loca muy maricona para sentirse más macha". 


Siguiente perfil, volvemos a la normalidad: Otro macho buscando machos.


Y como éste, mil más durante un buen rato hasta que aparece algún otro que busca afeminados o "normales" pero sigue afirmando ser masculino él mismo.
Y entonces, hago un sorprendente descubrimiento: En Manhunt, no hay afeminados.
¡Wow! Esta página es algo increíble, entonces. Son todos machos cabríos recién salidos de la cancha que, aunque sean activos, pasivos o versátiles o aunque busquen machos como ellos o putos como los otros, son todos tipos archi hiper recontra masculinos que, si no te avisan que son locas, los confundirías con chongos recién salidos de la cancha.


Qué genial...pero entonces, no puedo evitar preguntarme: ¿Dónde están las locas plumíferas y afeminadas a las que la mayoría de estos chongos dicen querer evitar y a las que una pequeña y rara minoría de estos chongos se quiere coger?
¿No chatean? 
¿No arman perfiles? 
¿Son tan rubias huecas que ni saben prender una compu?
¿Será que son todas tan pobres que ni siquiera tienen una mísera Netbook regalada por Cristina?
Un rato después, noto que hay algunos perfiles que no dicen nada. Hasta ni foto tienen.
¿Serán ellas? ¿Habré encontrado por fin una mariquita en Manhunt?
Curioso y esperanzado, le hablo a uno de esos perfiles fantasma y, luego de un rato de charla, le pregunto si es masculino o afeminado.
Su respuesta es inequívoca: "Soy bien macho, tapado, por eso no pongo foto"
¡Claro, cómo pude ser tan imbécil! ¿Desde cuando una loquita afeminada es tan discreta como para no poner fotos? Más normal sería ver una bocha de fotos con la loquita en diversas poses de trola, usando puperas varias y distintos tintes de cabello.
Sigo revisando la página y...¡Aleluya! Encuentro el perfil de una loca con el pelo teñido, piercings, tatuajes, borceguíes rojos, etc. 



Sus poses, sus miradas, sus palabras no dejan dudas: Es una marica con todas las letras. Le hablo y le digo lo lindo que es encontrar alguien con la suficiente valentía para ser abiertamente femenino en un mundo donde todos luchan por ser lo más masculinos posibles y tapar cualquier evidencia de afeminamiento. Me contesta algo ofendido y me dice que no por teñirse el pelo y usar botitas es menos hombre que los demás. 
Obvio que no, le contesto. Le explico que no quise insultarlo ni menospreciarlo y que seguro podía ser super masculino pero que sus fotos daban otra idea.
Su respuesta es una terrible puteada en la que también me acusa de ser una loca prejuiciosa de mente cerrada y que él seguro era más macho que yo y que seguro yo soy una pasiva resentida etc. etc. etc.
Rápidamente abandono la conversación reprochándome mi torpeza y bastante desconcertado porque mi improvisada investigación sobre el paradero de las locas afeminadas cada vez parece más lejos de resolverse.
Por fin encuentro la foto de un culo abierto que dice "puta arrastrada en celo busca pija".


Bueno, claro. Acá están, me digo por fin. La verdad es que en realidad hay varios perfiles así. No son taaantos como los perfiles de los machos masculinos, pero hay bastantes.
Le hablo a uno y le pregunto si es cierto que es tan puta. Me contesta que es la más puta de todas.
¡Parece que encima me encontré con la reina de las afeminadas! Pero un rato después me explica que no pasa foto de cara porque "nadie sabe lo suyo".
Entonces ¿Qué onda? ¿Vive encerrada en un tupper? ¿Cómo puede ser que nadie sepa tu onda si sos tan puta? 
Y claro, era un problema de vocablos. Yo asocié "puta arrastrada en celo" con "afeminado" cuando no necesariamente son la misma cosa. Y efectivamente la puta arrastrada en celo me lo confirma al decirme que él es bien machito en la calle pero que en la cama es una puta hambrienta de pija.
Ok, quizás en la cama se transforma en algo parecido a un afeminado, aunque no necesariamente tiene que hacerlo. Pero el tema principal  de dónde están las locas afeminadas sigue sin resolver porque ésta es simplemente una pasiva que, se feminice o no en privado,  en público igual se comporta como un chongo futbolero (según ella, claro).
Finalmente, algo harto de buscar a la buena de Dior, pongo la palabra afeminado en el buscador de perfiles. Así, en vez de estar leyendo perfil por perfil, voy a ir directamente a los que se proclamen así. 
Aparecen entonces por fin las verdaderas loquitas afeminadas. Sólo 44 perfiles en una página que tiene millones. Ni siquiera quiero calcular el porcentaje. Menos aún cuando veo que ninguno de esos perfiles está en Argentina y varios de ellos dicen "AfeminadoSoloEnLaCama" o cosas por el estilo.
Hago un último intento pensando que, quizás, de nuevo es un problema de vocablos y las locas afeminadas se definen de otra forma.
Pongo entonces la palabra femenino. Sólo hay 12 perfiles, uno de los cuales no cuenta porque dice "Femenino en la cama".
Pongo "marica". Sólo 27 perfiles.
Pongo "maricón". Sólo 50.
Pongo "femme", que es más top y además usado en inglés. Y gana, pero por poquito. Sólo 55 perfiles.
Pongo macho. Hay 56 perfiles con esa palabra sólo en Córdoba. En el resto del mundo hay 57. Parece poco, pero igual es más que cualquiera de los otros. Además, el buscador solo revisa los niks. No revisa lo que dicen los perfiles, donde ahí sí macho, masculino, tapado, etc. abundan y redundan.
Y cuando veo que tanto las palabras machito, masculino, hetero, bise, etc. siempre tienen de resultados 57, deduzco que ése es el número límite que te muestra el buscador.
Para colmo, revisando los perfiles de los que dicen ser "femeninos", "maricones", etc. muchos aclaran serlo sólo en la cama o sólo cuando están con un buen macho o algo así.
Así que, definitivamente, exceptuando unas minoritarias y dudosas excepciones, la mayoría de los Manhunters son machos masculinos cuasi heteros.
Confirmadísimo. Las locas mariconas casi no chatean en Manhunt. 
Deben usar otra página o levantar en la calle.
O éso, o millones y millones de perfiles manhunteros sólo dicen puras mentiras que responden al mandato de masculinidad obligatoria para todos los hombres -gays o no- si quieren levantar.
Pero no creo que sea posible que en este mundo existan tal cantidad de mentiras y de mentirosos.
Además, sería muy gracioso pensar que hay cientos de locas mariconas mintiendoles diariamente a través del chat a otras locas tan o más mariconas que ellas y contándoles lo masculinos, recios y cuasi heteros tapados discretos onda nada que ver que son en sus vidas.
Mejor pensemos que esas incontables y evidentes locas mariconas a las que vemos en persona en la disco, el sauna, la tetera, el shopping, la tele, la escuela, la universidad, el laburo o la simple calle, tienen una página secreta de chat que nadie conoce. 
Y que en Manhunt sólo chatean los gays masculinos que parece que no se comen ni la punta, ésos que nunca vemos en persona en ningún lado y que, si no fuera por que tienen millones y millones de perfiles en Manhunt, cualquiera afirmaría que no existen.

jueves, 4 de mayo de 2017

La Monogamia es Contagiosa




Cuando sos el único soltero entre tus amigos enfrentás ciertos problemas que son fáciles de prever. Por ejemplo, los viernes y sábados a la tarde/noche, abrís tu whatsapp y, entre las fotos de culos y pijas que te mandan los contactos que te levantaste esa semana (y los contactos de toda la vida que aún no borraste y todavía no han encontrado alguien que se los coja mejor) se cuelan unos simpáticos mensajes que te invocan unas tétricas y correspondientes imágenes:


*"¿Querés venirte esta noche? 
El Fran va a hacerse una carne al horno. 
Traéte un par de birras o un vinito"















*"Me peleé con el Gon de nuevo.
 Necesito salir! Vamos a tomar algo a la Cañada y te cuento? 
Un ratito nomás, mañana madrugo"













*"Nos falta uno pa´l poker, veníte. 
Traé un fernet entero, que al Burro lo dejó salir la esposa"



*"Rubio, mañana al mediodia asado en la casa del Coco en Tanti. 
Traé la malla y alcohol. MUCHO. 
Van todos con sus crías y yo lo llevo al Facu pero igual quiero chuparme"








Y claro, uno estando soltero preferiría que los amigos manden unos mensajitos un poco más power con la posibilidad de ilustrarlos un poco mejor:



*"¿Querés venir a comer carne al horno hecha por Fran? 
Después lo dejo viendo Netflix y nos vamos de joda solos 
a donde nos lleve el viento. 
¡Hasta te acompaño a algún lugar gay bien bizarro!"











*"Me peleé con el Gon de nuevo. Necesito salir! 
Vámonos a tomar algo al Beep y te cuento. 
De ahí nos piramos a Zen y me levanto 5 pijas 
que me hagan un gangbang, 
me transmitís en vivo en el face y nos pasamos 
la mañana usando la tarjeta del Gon en Falabella"

















*"Nos falta uno pa'l poker, veníte. 
Después nos chupás la pija a todos 
y el Burro te hace la cola"















*"Rubio, mañana al mediodía nos piramos

 a la casa de un levante de chat que tengo 
en Rio De Janeiro. 
Traé la sunga de leopardo y dólares. MUCHOS. 
El facu se queda con mi vieja...quizás para siempre"








Pero bueno, uno vive la triste realidad de sus 36 años de soltería, que encima le tocan en la Argentina macrista y se tiene que ajustar a lo que hay. No queda otra.
El tema es que ser el único soltero en un grupo de casados/emparejados/con o sin hijos (con es mucho peor, por supuesto) no sólo implica problemas si no también PELIGROS.
Y no me refiero a que sin querer aprietes mal y mandes una foto de tu culo abierto a tu papá en vez de al activo que te está invitando a su casa esa noche o que le mandes un "Te chupo la cola hasta donde me llegue la lengua" a tu cuñada en vez de mandársela al pasivito lampiño que conociste en natación.
Me refiero al peligro de que te contagien esa horrible enfermedad que contrajeron en algún momento de su veintena llamada MONOGAMIA.



Sí, me refiero a ese horrendo mal que afecta a la humanidad occidental desde la antigüedad clásica, que se vio reforzado en el medievo por la moral judeocristiana, que se solidificó como nunca en la modernidad con la aparición de la propiedad privada capitalista y que resiste tenaz y fuertemente los tristes y esporádicos embates de los diversos y vacíos neo-ismos en la posmodernidad.



La monogamia, ese terrible mandato social que obliga a hombres, mujeres y hermafroditas de todos los géneros, orientaciones e identidades a decir públicamente y con orgullo que se acuestan siempre con la misma persona y que son felices así a pesar de que la amargura y la frustración les chorrea desde sus calvicies y  arrugas hasta sus prominentes panzas tapadoras de genitales que sólo se usan de vez en cuando y con prostitutas/os.


La monogamia, esa condenable patología compulsiva que incluso ha permeado al arte y a la literatura obligando a escritores, guionistas, libretistas, directores, pintores y estafadores de toda cepa a crear mundos fantasiosos donde la gente enferma de monogamia termina viviendo feliz para siempre, con la terrible consecuencia de que miles y millones de pelotudos/as creen que esas absolutamente inverosímiles fantasías pueden llegar a realizarse en sus propias, carnales y básicas vidas.


La monogamia, esa...no, mejor paro porque si no este sería el post de nunca acabar.

La cuestión que realmente quiero abordar es que, entre las millones y millones de horribles cualidades que le puedo encontrar a la monogamia, hay una que supera a todas: su contagiabilidad.
Porque nadie está a salvo de contraerla. Nadie.
Ni yo mismo, lo confieso.
Una vez, me contagiaron monogamia.
Yo siempre pensé que estaba bastante a salvo por ser un gay en una sociedad de heteros que, aunque ahora permita el matrimonio homosexual, sigue siendo lo bastante homofóbica como para que muchos gays NO tengan como único y mayor horizonte en sus vidas formar una pareja.
Siempre pensé que ver la disfuncional, triste, frustrante e infeliz relación de mis padres, mis hermanos/as, mis vecinos/as, mis amigos/as, mis conocidos/as, mis desconocidos/as y demás heteros/as con sus esposos/as había sido una buena campaña de prevención contra esa morbosa compulsión a compartir tu tiempo, tu espacio, tu hogar, tu auto y tu sueldo con UNA SOLA Y ÚNICA PERSONA PARA SIEMPRE Y POR EL RESTO DE TU VIDA (brr, sólo escribirlo me da escalofríos).


Y éso sin contar mis propios intentos de formar una pareja entre mis 20 y 30 años (por pura inercia social de hacer lo que hacen los demás y, también, por vivir una aventura diferente a coger siempre con tipos nuevos) los cuales creí que habían funcionado como una infalible vacuna para sentirme inmune ante ese alienígena deseo de tener a alguien con quien hacer cucharita.
Pero no, ni así estás a salvo de que, de repente, quieras tener a alguien especial en tu vida. Alguien a quien amar y que te ame. Alguien a quien contarle tus secretos y tus ideas más locas. Alguien con quien compartir salidas, libros, películas, comidas, viajes, experiencias, etc.
¿Porqué de repente un día me dieron ganas de tener a alguien así en mi vida?
Mejor dicho ¿porqué de repente sentí la necesidad de hacer éso con UNA SOLA persona?
Si lo pienso, todas esas cosas las hice siempre con muchas personas. Siempre tuve gente a la que amar y que me amó, con la que hablar y compartir cosas y vivir experiencias etc.
Claro que no es lo mismo hacerlo con tus amigos o amantes que hacerlo con una persona a la que considerás especial.
Pero nunca fuí una persona necesitada de afecto ni de contención, siempre tuve bastante de éso.
Tampoco soy de preocuparme por el futuro, de pensar que un día voy a estar solo y no voy a tener alguien que me levante cuando me resbale con el bastón o alguien que me busque la dentadura postiza cuando no me acuerde dónde la dejé.
Tampoco deseo tener hijos, ni formar una familia de ningún tipo ni juntar dos sueldos para comprar una casa mejor o cosas así.
Y siempre me chupó mucho un huevo y un ovario imaginario lo que pensaran o esperaran de mí mis padres, tíos, abuelos, hermanos, vecinos, amigos, compañeros de laburo, conocidos, etc.
Y, para finalizar, jamás entendí cómo hace la gente para ser fiel en un mundo con 7 billones de personas de los que casi 3 billones y medio son hombres y de esos 3 billones y medio habrá al menos un billón de gays/bi/heteroflexibles con, al menos, medio millón de gays cogibles...no te alcanza la vida para coger con todos ni aunque lo intentaras.


Así que, realmente, desde hace muchos años que no tengo ninguna razón para desear una pareja monogámica. Y así y todo, caí.
¿Porqué?
Supongo que por la misma razón por la cual alguna vez jugué al fútbol, fumé tabaco, tomé alcohol, miré Tinelli, fuí a Piaf e hice cualquier otra cosa que no me gustaba ni me llamaba y hasta quizás me repelía:simplemente  porque todos lo hacían.
Creo que la primera vez que sentí un leve aunque real deseo de estar en pareja con alguien fue una noche de viernes o sábado en la que me quedé a dormir en la casa de una amiga en las sierras.
Ella y su esposo son una de las pocas parejas con las que me da gusto estar ya que, a pesar de que discuten todo, jamás se pelean ni se levantan la voz (al menos delante mío) además de que siempre tienen asado, alcohol y pileta para ofrecerme.
La cuestión es que después de charlar, comer, reir y disfrutar nuestras compañías, se fueron a dormir a su pieza y yo me fui a la pieza de huéspedes. Y ahí se me ocurrió que si tuviera un novio la pasariamos incluso mejor, no sólo por que tendría con quién coger en esos lugares remotos donde no creo que funcione mucho el grinder sino por que incorporaríamos una persona más con sus historias, sus ideas, sus opiniones, sus anécdotas, etc.
Y, por supuesto, también me haría un poco más "humano" o "normal" delante de mis amigos que llevan más de 10 años de pareja.
Luego pensé que también sería útil para todas esas odiosas ocasiones familiares en que hay que "ir con alguien" como la cena de navidad o el cumple de un tío o un sobrino, donde está lleno de gente que no hace más que preguntarte "¿Y vos en qué andás? ¿Solo o en pareja?".
La verdad, nunca tuve problemas con el hecho de ser "solterón". Para mí, el gran momento con mi familia fue decirles que era gay y supuse que nunca más habría algún otro tema incómodo para hablar con ellos.  Pero ni siquiera siendo gay te salvás de que te ametrallen a preguntas sobre tu vida amorosa (¡Si supieran la verdad!!) y, aunque no me importe tanto lo que piensen, algo importa.
Y además, el hecho de haber visto las idas y venidas de mis amigas y amigos en su desesperada búsqueda de una pareja, me hizo reflexionar sobre lo que yo haría si hubiera estado en las situaciones que pasaron ellos y a elaborar todo tipo de teorías y estrategias sobre cómo conquistar a alguien.
Así que, finalmente, llevado por la mayoría, decidí formatear mi cerebro y convertirme en un buscador de novio.
Y así me fue.
Terminé con el corazón roto, llorando, decepcionado, frustrado, amargado y con la autoestima por el suelo.
¿Valió la pena?
La verdad todavía no lo sé.
Sí me sirvió para darme cuenta que no soy tan fuerte o insensible como creía y, sobre todo, para reafirmar mi convicción de que -incluso estando enamorado- detesto estar en pareja monogámica.
Pero también me hizo pensar en que, para poder enamorarte, tenes que volverte vulnerable.
Si el objetivo de tu vida es enamorarte, bueno, hay que correr el riesgo. Los amores cobardes, como dijo Silvio, no llegan a amores, ni a historias, ni a nada. Son pura mentira.
Pero si el objetivo de tu vida no es enamorarte, la verdad que no tiene sentido correr ese riesgo terrible.
Por lo pronto, sigo enamorado de mí mismo y más convencido que nunca de que, si no te metés con Cupido, Cupido te deja en paz.



lunes, 24 de abril de 2017

El Lobby Gay cordobés in fraganti!!



Hace poco volví a Manhunt y ya tuve unas cuantas charlas reveladoras del terrible complot que estamos tramando las locas para derribar el sistema cis-heteropatriarcal hetero-normado.
Las transcribo aquí para que el clero argentino y la alta sociedad conservadora tengan una prueba contundente con la cual llevar a jucio al lobby gay cordobés por contravención de nuestras sagradas tradiciones y por si alguna vez a Macri le pinta convertir a la Argentina en Chechenia.
Pronto haré llegar el nombre de los verdaderos perfiles, con copy y paste y todo, a la Dra. Carrió quien  de seguro activará el implacable brazo de la ley sobre estos incívicos blasfemos (aunque no tengo pruebas de que sean k, pero sé que Lilita lo deducirá). Por ahora, compréndase que hasta que el poder judicial actúe utilizaré pseudónimos apropiados para designar a dichas bestias (y también, para no estar poniendo sic a cada rato, corregiré algunos de los múltiples horrores ortográficos y de redacción).


Charla 1

DestructorDelTejidoSocial: Hola capo, que hacei?
RubioTarado: Hola, nada, chateando, vos?
DestructorDelTejidoSocial: Acá viendo el partido
RubioTarado: Qué partido?
DestructorDelTejidoSocial: El de la selección, máquina
RubioTarado: Ah
DestructorDelTejidoSocial: Como sufrimos, no man?
RubioTarado Quienes?
DestructorDelTejidoSocial: Y todos. Nos están ganando los bolitas de mierda, man!
RubioTarado: Te gusta el fútbol?
DestructorDelTejidoSocial: Si, mas vale, locón.
RubioTarado: A mí no
DestructorDelTejidoSocial: Ahh, y ahora te va a gustar menos. Los putos de mierda estos nos van a ganar.
RubioTarado: Son putos de mierda por que nos van a ganar?
DestructorDelTejidoSocial: Sí
RubioTarado: Y si pierden también son putos de mierda a los que les rompimos la cola, no?
DestructorDelTejidoSocial: Jajaja, sí
RubioTarado: Y vos siendo puto y seguro con el culo bien roto ¿igual les gritarías putos de mierda?
DestructorDelTejidoSocial: Uh, man, se ve que no querés coger, chau.



Charla 2

AnarcoTrosko: Hola, facha. Acá macho bi tapado casado buscando algo con mucha discreción.
RubioTarado: Casado con hombre o con mujer?
AnarcoTrosko: Con mujer, man.
RubioTarado: Y si te querías arruinar la vida por qué no arruinártela con un hombre? Hace 7 años que se puede
AnarcoTrosko: Jajaja sí, tenes razón, man.
RubioTarado: Sabe tu esposa que te la comés?
AnarcoTrosko: No, man. Soy 100% discreto.
RubioTarado: Y no te parece mal mentirle a tu mujer?
AnarcoTrosko: Loco querés coger o no?
RubioTarado: No sé, por ahora quiero que me respondas lo que te pregunto.
AnarcoTrosko: Son cosas mias
RubioTarado: Sí, más vale, pero tenía curiosidad. Por ahí tu mujer sabe y hacíamos un trío.
AnarcoTrosko: Jajaja no. Pero si te va buscamos una mina.
RubioTarado: Y nos cogés a los dos?
AnarcoTrosko: Si, de una. Y vos te la coges también si querés.
RubioTarado: Y a vos no te cojo?
AnarcoTrosko: Si, también
RubioTarado: O sea que encima de tapada, mentirosa y engañadora también sos pasiva???
AnarcoTrosko: Soy versátil, man.
RubioTarado: Bueno, ok, si querés cogemos. Pero en vez de una mujer busquemos un macho de verdad que nos coja a nosotras dos, no te parece mejor idea?
AnarcoTrosko: Jajaja, sí.
RubioTarado: O le decimos a tu mujer que se ponga un cinto con pene de plástico. Quizás te casaste con una lesbiana encubierta. Eso como que equilibraría un poco las cosas, no?
AnarcoTrosko: Bueno veo que sos un pelotudo que no quiere coger. Te vas a perder un macho posta.
RubioTarado: Más bien me voy a perder una marica que finge estar casada para sentirse menos marica delante de otras maricas.
AnarcoTrosko: Bueno, pensá lo que quieras, chau.
AnarcoTrosko: PUTO DE MIERDA
AnarcoTrosko: Todavía acá? querés coger?



Charla 3

NestorVuelveYZombie: Hola man, te van unas pajas tranqui, porno, vicio, etc?
RubioTarado: El etc incluye algún tipo de relación sexual consentida entre personas adultas, responsables, felices de sus vidas, contentos con sus cuerpos, orgullosos de su orientación sexual y sin ningún tipo de vergüenza, trauma, angustia personal o miedo religioso por que les gusten las personas de su mismo sexo?
NestorVuelveYZombie: Si da, te la chupo un poco.
RubioTarado: Un poco?? O sea que si de golpe se te aparece el angelito de tu consciencia diciendo que te vas a ir al infierno por que tenés una pija en la boca vas a parar y me vas a dejar con las ganas?
NestorVuelveYZombie: Podemos ver qué onda.
RubioTarado: Prefiero ver qué onda ahora así me ahorro una posible mala experiencia.
NestorVuelveYZombie: Bueno, dale. Veamos que onda.
RubioTarado:Decíme qué te va y qué no.
NestorVuelveYZombie: Me va que veamos una porno juntos, fumemos o chupemos algo, yo me pajeo y vos te pajeás y si da nos hacemos una juntos.
RubioTarado: Y sexo oral no?
NestorVuelveYZombie: Si da, sí.
RubioTarado: Que tendría que pasar para que se de?
NestorVuelveYZombie: Y que me caliente mucho.
RubioTarado: Ah, necesitás calentarte mucho para chuparla? Tan feo te parece hacerlo?
NestorVuelveYZombie: No, es que nunca lo hago.
RubioTarado: Y coger ni hablar?
NestorVuelveYZombie: No, penetración no me va
RubioTarado: Por?
NestorVuelveYZombie: Me duele
RubioTarado: Y ponerla vos?
NestorVuelveYZombie: No, no me gusta.
RubioTarado: Ok, no me va tu onda. Suerte.
NestorVuelveYZombie: Si querés te pago.
NestorVuelveYZombie: Estás???



Charla 4

MacriGatoCristinaChorra: Hola, lindo. Te va un tipo mayor, masculino, buen nivel, buena presencia, discreto, reservado?
RubioTarado: En principio, no.
MacriGatoCristinaChorra: Ah, ok. Te gustan jóvenes, no?
RubioTarado: No. Me gustan desprejuiciados.
MacriGatoCristinaChorra: Nadie más desprejuiciado que yo, bb.
RubioTarado: Si sos reservado y discreto, dudo mucho que seas desprejuiciado. Al menos con el tema gay no lo sos y es justamente donde más me importa que sean desprejuiciados los tipos.
MacriGatoCristinaChorra: No, nada que ver. Sólo que no me gusta decirlo a los cuatro vientos.
RubioTarado: Entonces no sos desprejuiciado.
MacriGatoCristinaChorra: Con éso, no. Igual no juzgo a nadie. Cada cual hace de su culo un florero. Yo prefiero no andar tirando plumas pero no juzgo al que lo hace.
RubioTarado: Yo tampoco juzgo a los que no juzgan pero igual prefiero relacionarme con gente fuera del closet. Abrazo y suerte.
MacriGatoCristinaChorra: Ok.
MacriGatoCristinaChorra: Ni para un rato de sexo?
RubioTarado: Y es que en ese caso tendríamos que pasar foto y cam.
MacriGatoCristinaChorra: Tengo foto puesta.
RubioTarado: Sí, de una pija y un culo y unas piernas. Pero de cara seguro no pasás.
MacriGatoCristinaChorra: No, pero podemos vernos sin compromiso algún día que andes por el centro y si no te voy no hay drama, me lo decís.
RubioTarado: Podría ser. Tenés whatsapp?
MacriGatoCristinaChorra: No.
RubioTarado: Cómo que no?
MacriGatoCristinaChorra: No paso cel. Soy muy reservado
RubioTarado :Ah, entonces imposible que nos juntemos. Suerte.
MacriGatoCristinaChorra: ANDA MARICA DE MIERDA, NO VAS A COGER NUNCA
RubioTarado: Quizás sí, quizás no. Por ahora el solicitado soy yo y el que no consigue que le den bola sos vos.
MacriGatoCristinaChorra: PUTAZOTROLODEMIERDA ETC ETC ETC



sábado, 18 de marzo de 2017

Todo sea por un Chivas


Estoy sentado en un sillón cubierto de una tela blanca, que parece toalla de motel, en la galería de una casa gigantesca la cual se erige orgullosamente en su mal gusto de diseño apresurado dentro de uno de los aburridos countries  que hay camino a La Calera.

Hay un sofá y otros sillones, también cubiertos de telas blancas, además de banquitos sin respaldo y sillas de algo que parece una especie de mimbre sintético color marrón caca.

Sobre esos inexplicablemente protegidos sillones se apoyan los culos -seguramente vírgenes- de un montón de conchas descerebradas que luchan entre sí por meter el chiste más ordinario y soez dentro de una conversación de frígidas malcogidas haciéndose las putas liberadas como ya deberían serlo hace mucho por la edad y la plata que tienen pero que, lamentablemente para ellas, no son ni serán nunca.

Lejos, en la otra punta de esa interminable y dantesca galería donde se encuentra el asador, se reúnen los maridos, novios, hermanos y/o sacrificados soportadores masculinos de estos horribles ejemplares del bello sexo que aprovechan para escapar por un rato de sus brujas arruinavidas amparándose inteligentemente en el constante pedido de "quiero que seas más sociable con los maridos de mis amigas" de sus mujeres y en la pesada tradición argentina de que son los hombres los que saben sobre fuego y carne, mientras cuentan chismes sobre amigos ausentes y discuten deporte, economía y, con cierta prudencia, política.

Resumiendo, estoy atrapado

O me quedo en esa juntanga de sillones tapados con toallas de motel sintiendo cómo crece mi instinto femicida o me voy a escuchar chongos pelados, panzones y recatadamente homofóbicos (que igual comen travas y capaz crossdressers sin depilar) para aburrirme como tronco y sumar mayor carga a mi rebalsado instinto asesino con tortura previa que me provocan los hijos sanos del patriarcado.
Hay una tercera opción que sería entrar a la casa y meterme al cuarto donde están jugando con la play station 4 los continuadores de esos genes arruinados por el alcohol, los ansiolíticos, Tinelli y la reforma educativa de los 90. En otras palabras, la tercera opción es entrar a un infierno con la mayor tortura imaginada en mis peores pesadillas que me llevaría directamente al más desesperado de los suicidios.
También hay un patio enorme con una piscina iluminada como a 15 o 20 metros. Podría decir "voy a ver la pileta" y quedarme un buen rato ahí escondido tras las sombras que proyectan las mismas luces subacuáticas y disfrutando del aire fresco -aunque impregnado levemente de cloro- hasta que esté el asado o hasta que alguna concha o chongo aburrido tenga la misma idea y al verme allí se acerque a charlar pavadas que, con suerte, no superen el grado medio de mi umbral de vergüenza ajena. 
Pero justo cuando estoy por hacerlo, la conversación (que consistía en defenestrar a Macri aclarando que lo prefieren mil veces antes que a Cristina, con leves intentos de divagues sobre recetas caseras cool que incluyan cúrcuma, jengibre y/o leche de almendras o sobre los jardines de infantes y colegios más y menos deseables para internar un mínimo de 8 horas diarias a los críos a los que dicen amar más que a sus propias vidas) se ve interrumpida por una concha con lentes, pelo atado como pendeja de secundario y pollera de jean arrugada que pregunta: "Che ¿Qué libro me recomiendan para llevarme a Cancún?".

La concha alfa -una cuarentona de pelo corto con un leve parecido físico (y sólo físico) a Malena Pichot y que está sentada muy despatarradamente en medio del sofá ocupando el lugar donde entrarían dos conchas y media como ella- pega un respingo mientras busca con su mirada agradablemente sorprendida alguna compañera para bullynear a la lectora de libros de verano por ser una nerd inadaptada que aún abre esos raros objetos llamados libros. 
Pero se queda cortada, por que rápidamente todas empiezan a hablar de libros y descubren con sorpresa que todas -excepto la concha alfa, por supuesto- han leído El Tiempo Entre Costuras de María Dueñas. 

Pero éso no es todo...les ha gustado. ¡Y aún hay más! ¡Lo dicen sin avergonzarse!

La concha alfa dice riendo "Ay, a mí no me gusta leer". Lo dice dos o tres veces, tratando de interrumpir la conversación, pero la charla literaria se ha vuelto imparable y, como está al medio de todas, no puede escapar. 

"Sory, mamita -pienso, intentando disfrutar al máximo el leve placer sádico que me produce verla atrapada tanto física como mentalmente- vas a tener que pegar un salto volador estilo Chun Li o quedarte ahí a ver y escuchar mujeres que hablan de leer libros como si fuera un pasatiempo deseable. Igual no te preocupes, no creo que dure mucho."

La concha de lentes que inició la conversación explica -porque parece que se impone una explicación a su deseo de leer- que a ella no le gusta meterse al mar y que se queda sola en la playa mientras su marido y sus hijos se pasan horas jugando en el agua así que no le queda otra que leer. "Viste que el sol en la plasha no te deja ver bien la pantalla del cel" añade, como reforzando sus excusas para justificar el condenable pecado de abrir un libro, aunque sea en vacaciones.

- "¡Ay, nena! ¡Escuchá música!" propone la concha alfa con tono de madre hablando a una hija caprichosa que se queja de que nada la divierte.

- "Naaa, escuchar música es más aburriiiidooommm..." dice en tono de "cerrá la boca pelotuda" la concha beta, una peliteñida ruluda casi cincuentona que se portó muy mal en otra vida porque en ésta Dior la castigó haciéndola medir un metro noventa y otorgándole una capacidad impresionante para recuperar peso después de una dieta y/o lipo.

-"Ay, sho me puedo pasar todo el día con los auris puestos" retruca sutilmente la concha alfa, mirándome a mí por que seguro cree que mis sonrisas al mirarla fueron de apoyo y acuerdo y no de conmiseración y desprecio. Pero se queda algo contrariada al ver que no abro la boca para decir "Sí, la música es lo mejor" o algo por el estilo.

-"No sé" sigue la cuatrojos con fobia al mar "Un libro por lo menos te distrae un rato. Además es más fácil de llevar..." dice en tono de bibliotecaria militante que enumera las ventajas prácticas de los libros frente a las NTyCs, pero se ve interrumpida por la concha alfa que grita:

-"¡Ah, éso sí!" le concede, asintiendo lenta pero exageradamente como si fuera un profesor que alienta a su  alumno preferido en el examen oral "¡Y no gastás batería! ¡Jajajajaja!".

La carcajada de la concha alfa es demasiado exagerada y desubicada para la simpleza y opacidad de su pavo chiste pero algunas de las conchas ríen levemente, quizás por piedad, mientras cruzan entre sí rápidas miradas que resumen parte de mis peores pensamientos sobre ese desmejorado clon de la Pichot. Dos de las conchas, una linda otra fea, ya directamente hacen silencio y no acompañan las risas ni por piedad. El breve reinado de la concha alfa se acerca a su fin, pero se empeña en fingir que no se da cuenta despatarrándose al máximo en su trono de toallas de motel y aumentando aún más el volumen de su ya de por sí insoportable voz de posible soprano.

Y entonces, ocurre la catástrofe.

La anfitriona -antigua amiga y compañera de colegio que en los 90, mientras políticos y empresarios paranoicos hacían construir el country donde ahora habita estaba seguramente bebiendo cerveza de pico o jugando al metegol despreocupadamente en algún kiosco boliviano de Alto Alberdi y que gracias a los bondadosos hados ha devenido en esposa de dueño de empresas innombrables incluso ante mí- dice, con la mejor intención de hacer participar a todos en la charla: "Rubio es de leer mucho, él te puede aconsejar bien". 

Las conchas hacen silencio. Va a hablar el puto.

Caen sus hombros pero se tensan sus cuerpos, como gatas juntando fuerzas, mientras la concha alfa ya la concha beta tuercen su cuello al mismo tiempo hacia mí y la concha mar-fóbica aprieta sus labios y clava sus ojos lentudos en los míos, esperando en silencio mi oráculo.

Puede que escupa una ironía ácida estilo Pinti o Graham Norton la cual deje clavada para siempre una dolorosa daga de humillación y vergüenza en la concha alfa (siento que hay varias que esperan éso, sobre todo la concha beta cuyos ojos brillan como seguro brillaban los de las mujeres de París mientras veían a María Antonieta apoyar su cuello en la guillotina) o puede que simplemente me sume a su inquisidora cruzada anti-libros y pro-auris para convertirla en mi futura benefactora cuando estemos cenando con los machos y se ría de mis chistes en retribución. 

Puede también que les revele un maravilloso autor que les cambiará o hará más soportables sus archiburguesas vidas o puede que introduzca temas innombrables en sus libros (comprados en Amazon vía link pasado por algún amigo o amiga del mismo bando) o en sus mismas vidas (compradas en la prostitución matrimonial vía cita o encuentro casual arreglado por algún amigo o amiga del mismo bando), como son el sida, los transexuales, el post-porno, el nudismo, la pederastia, el comunismo, el socialismo, el sionismo o -incluso- el kirchnerismo.

Puede pasar de todo por que, después de soportar tanto en sólo media horita de cumpleaños de ahijado de country, ya estoy como cualquier personaje del MK9 tras recibir los golpes necesarios que cargan la fatality brutality hara kiry y sobre todo conchality.

Pero entonces me acuerdo de que mi ex compañera -con alto peligro de prontamente convertirse también en ex amiga- es libriana y odia los conflictos -sobre todo si son en su casa- y también recuerdo fugazmente todas las veces que me acompañó con su mejor onda de hetera desconflictuada a Hangar o al Beep o incluso a Piaf, sin contar el inolvidable gesto de su marido de conseguirme -¡y regalarme!- entradas para el Sticky And Sweet Tour antes de que salieran a la venta y de embriagarse conmigo tantas veces con Whisky importado para el que jamás puse un peso por que con un gay que no le va a presentar minas (supuestamente) ni pasar videos de burros cogiendo adolescentes camboyanas (eso sí que seguramente no) su esposa sí lo deja beber. Ah, y claro, de elegirme padrino de su primogénito que, aunque lo adore, aún no sé si poner ese gesto en la columna de ventajas o desventajas.

Así que movido por la piedad y por el cariño a los buenos viejos tiempos y por mi lamentable afición al Whisky caro, decido no apretar el botón R de la fatality y pongo mi más angelical sonrisa -que sólo guardo para cuando tengo la enorme suerte de cruzarme con un activo madurito aún en forma que tiene el morbo de sentirse macho cogedor con un pasivo más joven, mezclada con una inconfesable sensación de paternidad frustrada- para mirar a la concha que ama la lectura playera -que no para de temblar detrás de sus lentes- y decirle tímidamente "Y...no sé ¿Qué géneros te gustan?".

Las conchas se relajan y a la vez se decepcionan. No estoy buscando pelea. Tampoco voy a tomar partido por nadie. No hace falta prepararse para poner caras de sorpresa, disgusto o pánico ni para soltar una carcajada que celebre el chiste del puto.

Pero la cuatrojos se pone más nerviosa por que parece que no entiende qué tiene que ver la palabra "géneros" con los libros que se va a llevar a Cancún para no aburrirse tanto mientras elige perderse de momentos inolvidables con su familia en vez de enfrentar su TOC con el océano.

Entonces interviene de nuevo la anfitriona, empeñada en que la reunión salga bien, pero que se da cuenta de la insalvable diferencia de idiomas de sus invitados y la rema diciendo "Claro, a mí por ejemplo me gustan las novelas nomás".

Pero la concha beta, que no está satisfecha de no tenerme de aliado o que quizás me quiere de contrincante, me lanza"¿Cuál es tu escritor favorito?".

"Marguerite Yourcenar" le digo sin vaselina mientras clavo mis ojos en los suyos pero que irremediablemente se desvían unos centímetros hacia arriba al percatarse por primera vez del horrible espectáculo que dan sus cejas las cuales de golpe me dan unos comprensibles deseos de  tener una bordeadora de pasto.

-"¿Y ésa quién es?" pregunta la concha alfa al aire y sin mirarme, feliz de que le haya dejado un flanco descubierto para intentar atacarme mientras entrecuza las manos sobre su pancita de fernet con coca y post partos mal recuperados que ya apunta directamente al techo de lo despatarrada que está. 

-"Es una escritora francesa" dice sorprendiéndonos una concha morocha que había estado muda hasta entonces y que de golpe genera una conexión invisible conmigo que se refuerza más al decir "Algunos de sus libros los tradujo Cortázar...".

-"Ah, me suena a zurdita entonces, jajaja" interrumpe rápidamente la concha alfa, con tono de esposa de milico y esta vez apoyada por primera vez en la noche por la concha beta que en tono irónico suma un inexplicable:

-"Y símmm, viste como son los frannnnccceses" que supongo tendrá sentido en la carpeta de "prejuicios contra franceses" del minúsculísimo cajón de "prejuicios xenofóbicos contra países del primer mundo" del inconmensurable armario de "Prejuicios xenofóbicos" que se encuentra en el infinito salón de "Prejuicios generales para sentirme que soy superior a todos, incluyendo al primer mundo" de su paupérrimo archivero mental de mierdas inservibles donde hasta podemos encontrar odiosos entrecruzamientos y asombrosas coincidencias entre la izquierda y los franceses.

Y ahí sí se me nubla todo. No soy zurdo ni francés (gracias a dior), pero en ése momento lo soy más de lo que jamás podría serlo un hijo del Che Guevara con Simone de Beauvoir.

Tengo dos opciones.

Una es posar mi mirada suavemente sobre los ojos de la concha alfa, sin dejar por ello de mirar intermitentemente a la concha beta, y decir simplemente: 
"Sí, bolú, Obbbvvvio. Me parece lógico que a una persona que tiene un bagaje cultural tan pobre como el tuyo le suene zurdo Cortázar, Yourcenar o cualquier nombre o palabra que, mínimamente, se aleje de ese pequeño conjunto de autores y libros que explotan el mercado de las amas de casas aburridas y probablemente hartas de las abúlicas vidas que eligieron con la sola idea de escapar de la excitante, divertida, maravillosa pero peligrosísima y cruenta realidad por lo que necesitan distraerse un rato con algún romance ajeno atravesado de suspense y eternas descripciones de los sentimientos de la protagonista ante las casuales y casi siempre forzadas vicisitudes que le hace vivir el autor sin llevarla jamás a perder su situación de princesa malcriada pero poniéndola en peligro para finalmente reafirmarla mediante algún movimiento barato del argumento que, por más que sea un simple cliché utilizado cientos de veces en la historia de la literatura, seguro las sorprende gracias a su penosa carencia de lectura acumulada y hasta con suerte les crea una vertiginosa y conmovedora sensación que acaba por convencerlas de que disfrutaron enormemente la lectura de un aburrido y ordinario libro pasatista que, en definitiva, es quizás el máximo placer al que seres como vos pueden aspirar en el mundo de la lectura el cual -por suerte para tu vergonzosa y cuasi analfabeta ignorancia- cada vez es más rechazado en este mundo repleto de pobres de espíritu que sin embargo no se privan de posar en determinadas situaciones como los intelectuales pensantes que deberían ser gracias a la enorme cantidad de recursos materiales con los que cuentan por ser hijos y/o esposos/as de parásitos tercermundistas que basan su riqueza material -y por ende espiritual- en las cada vez más decrecientes ganancias del sistema que genera la pobreza y la inseguridad de las que constantemente se quejan como si fueran castigos divinos inmerecidos (y no consecuencias lógicas del sistema exclusivo del que se alimentan) sumadas a pequeños y grandes ingresos facilitados por la corrupción y el robo de guante blanco que también explican tu rapidez clasista en tachar de zurda a una autora -a la que ni conocés y a la que difícilmente puedas llegar a disfrutar dadas tus penosas limitaciones intelectuales y existenciales determinadas por tu falso, cobarde y ridículo clasismo- pero que bien podría ser definida como clasista desde el momento en que sus libros cuentan con una amplitud de vocabulario, una exquisitez de gramática y una soberbia de descripción de tiempos, lugares y personajes que sólo son posibles de lograr cuando tenés el privilegio de bañarte en la luz que irradia la escritura humana universal a la que, lamentablemente, sólo pocos privilegiados pueden acceder y que, de entre ellos, sólo muy pocos tendrán el valor de abrir sus psiquis para dejarse incendiar, abrasar e -irremediable pero gloriosamente- consumir por esa pasión desbordante que es el fuego de la creación artística -representada en este caso por la escritura- que puede conducirte a un mundo de goces y sensaciones tan inconteniblemente poderosas que hasta la más minúscula chispa de ellas incendiaría de cuajo a los corazones secos de todos los countries del mundo y que incluso podría llegar a funcionar como la cura de esa antigua y siempre renovada forma de miserable infelicidad humana que tus amigas cool suelen llamar vacío existencial y que es provocada por esa misma sequedad sentimental que los obliga a renunciar a toda forma de compromiso o riesgo que implique un mínimo de valentía, pensamiento o arrojo y que los conduce inevitablemente a habitar en medio del enorme prado de mediocres insatisfechos que mediante cobardes y torpes fingimientos de intelectualidad, riqueza o extravagancia ante otros mediocres iguales o peores a ellos mismos, buscan desesperadamente la confirmación de que son especiales -cual teenagers inseguros que publican millones de selfies para encontrar esa foto que finalmente les diga "sí, sos lindo"- mientras que todos los que mínimamente nos hemos acercado a ese goce inalcanzable para tu poco cultivado espíritu reímos y nos compadecemos a la vez de la insoportable pobreza espiritual en la que te ves condenada a vivir y en la que penosamente vas a morir haciendo ihumanos esfuerzos hasta el último de tus segundos por negar que existe esa intimidante luz que te hubiera dado la felicidad y la plenitud total a las que tu patética bestialidad no se atreve."

La otra es devanarme los sesos por hacer un comentario que me deje bien con mi amiga la anfitriona, que también me coloque en un plano de leve simpatía con esas conchas a las que recién me presentan (y a las que espero no volver a ver nunca pero que quizás tenga que hacerlo) y que a la vez me permita acostarme cada noche sin tener el remordimiento de haber traicionado leve pero innegablemente mis principios intelectuales, espirituales, literarios, políticos, sociales, etc. todos los cuales son profundamente misántropos.
La respuesta, como siempre, me la da mi diosa.

-"Mirá, nena" le digo con el más rubio y más tarado de mis tonos a la concha lenteja iniciadora de este terrible y jaquecoso debate que ha centuplicado por mil mis deseos de tener una bomba, una metralladora o aunque sea un cuchillo de manteca, (aunque no sepa manejar adecuadamente ninguna de esas cosas) "lleváte Sex de Madonna a Cancún y vas a brishar".

El levísimo pero apropiado chiste me vale una desubicada carcajada de la concha alfa, una risa rápidamente autosofocada de la concha beta que todavía da batalla, una rara expresión que cruza la confusión total con la sonrisa de circunstancias de la concha con lentes, un suspiro de alivio de mi anfitriona, unas risas generales y comentarios jocosos de un par de conchas del decorado y, por supuesto, una sonrisa leve y deliciosamente sardónica de la concha morocha.

La conversación se desvía entonces por los diferentes y previsibles derroteros que provoca la mención de Madonna como son la música de los 80, las viejas que se mantienen en forma, los discursos feministas y otros seres únicos en el mundo como Bono, Mick Jagger y el Indio Solari.

Zafé.

Y como si Dior aprobara mi piadoso y misericordioso gesto, siento de repente una mano caliente que se apoya suave y franeleramente en mi hombro mientras oigo una voz masculina con deje de pucho y whisky gritar con falsa violencia "¿De qué se ríen las chicas?" y sin esperar respuesta lanza rápidamente en otro tono mucho más bajo y plañidero pero con violencia más real la autoritaria frase de: "Gorda, andá poniendo la mesa que ya está". 

Los culos vírgenes empiezan a despegarse rápidamente de sus asientos para ayudar con los platos, para ir a ver a los críos, para lavarse las manos o para fumarse un pucho mientras el único culo de la reunión que ha sabido disfrutar inteligentemente de sus mejores años (y espera seguir haciéndolo) no puede evitar un momento de tensión y preguntas al oír por primera vez en una larga hora de conchas parlantes la voz de un pene que, aunque cargada de un odioso machismo, suena como una cascada después de atravesar un desierto.
Pero la tensión desaparece y las preguntas se contestan rápidamente al darme vuelta y ver la siguiente parte de mi tortura que me espera en esa larga mesa en torno a la cual ya están sentados unos cuantos penes con cara de cansados y en la que ya se están acomodando la concha con lentes y la concha beta.

No me siento capaz de seguir aguantando un minuto más en heterolandia y se ve que el sentimiento se refleja en mi cara por que el marido de mi ex compañera me susurra  satánicamente: "Tengo un chivas y un blue label. Te quedás ¿no?" casi con el mismo tono que mi padrino me susurró en una aburrida navidad a mis 13 o 14 años: "Tengo Venus codificado, decíle a tu viejo que te quedás a cuidarme la casa, que yo me voy de joda. Eso sí no me manchés nada ¿no?".

-"¡Obviooo!" le contesto, pensando que él está incluso peor que yo y que necesita mi apoyo (por más paradójico que éso suene) "Pero podríamos ir empezando ahora para degustar mejor el asadito ¿no?" añado con el tono con que le pedía a mi papá que empezáramos a untar pan en la salsa antes que se sentaran todos a comer y con la seguridad de obtener siempre un rapido y calladito .

-"Están en mi mesa de luz en la parte de abajo. Entrá por la puerta ventana por que Natalia está en la cocina. Yo me choreo dos vasos con hielo y nos vemos en cinco detrás de la pileta, antes que terminen de sentarse todos" me dice rápidamente y se va caminando distraída pero directamente hacia la heladerita que hay a unos metros mientras yo me levanto para apresurarme a seguir sus instrucciones

"Por suerte se dice en cinco y no en cuatro" pienso con cierto remordimiento al pensar en lo que diría Nati si supiera de estos pequeños diálogos entre su marido y su amigo gay aunque después de lo que ella me obliga a padecer no tendría el menor escrúpulo en hacer una orgía con su marido, su padre, su hermano e incluso su primo gordo si supiera que éso le haría algún daño.
Lo peor de todo es que si es atrás de la pileta donde nadie nos ve, no le importaría.