domingo, 22 de marzo de 2009

¿Porqué no le gusté?


Para Agus

Facundo llegó a la esquina acordada bastante esperanzado. Había chateado durante casi una semana con aquel chico que decía llamarse Julián, quien había pasado todas las pruebas cibernéticas que Facu gustaba de imponer a sus candidatos.


En primer lugar, Julián se había mostrado por webcam sin ni siquiera ver una foto de Facu. También había sabido reír cuando hacía falta distensión y hablar en serio cuando era necesario. No había dejado de concordar con Facu en que el ambiente gay era una mierda, que las locas afeminadas eran un asco y que la mejor gente era la que se mantenía alejada de todo eso. Había, además, aguantado chatear más de dos horas sin concretar cita y durante al menos 5 días.


Por todo esto, y porque la cámara había mostrado a un lindo rubio de ojos celestes, Facu decidió, por fin, enviar por msn la irreversible frase: “

“¿Y cuándo nos vamos a juntar, Juli?”.


Y habían acordado ese mismo miércoles a esa misma hora en aquella esquina. Facu había pasado más de una hora preparándose en su casa para la cita. Mientras se secaba frente al espejo tras una larga ducha, Facu pensaba maravillado en lo arriesgado y casi inconsciente que era aquel chico al juntarse con él sin haberlo visto nunca.

“Bueno”-se dijo contemplando en el espejo sus abdminales perfectamente marcadas-“se va a llevar una linda sorpresa”.


Como queriendo compensar su “cobardía” de no mostrarse nunca por webcam, Facu llegó a la cita luciendo una camiseta de Los Pumas con un enorme 7 en la espalda, una bermuda carísima que cubría sus rodillas y unas zapatillas deportivas que eran el “no va más” en indumentaria masculina. Para darle un toque metrosexual al cuadro se había colgado un sweater en sus hombros y bañado en Carolina Herrera.

Así esperaba Facu a su rubio en la puerta de un Farma City, atrayendo varias miradas sobre él en el cuarto de hora que esperó y sintiéndose un matador.


Finalmente apareció Julián, vistiendo un poco menos llamativamente y con el cabello algo despeinado. Sin embargo, el flechazo fue instantáneo. Fueron a tomar la cerveza acordada previamente en el carísimo y también acordado bar y allí se comentaron algunos detalles de sus vidas. Facu irradió masculinidad y “cancherismo” durante toda la charla contando su pasado de rugbier y su actual ocupación en un gimnasio; Julián se limitó a ser educadamente divertido y serio a la vez contando sus incursiones en el mundo del modelaje y los idiomas. Así, sólo consiguieron cautivarse más.


Mientras hablaban en la mesa, amparados por las luces bajas y la aturdidora música, Facu contemplaba casi sin pudor a Julián. Veía sus codiciables rasgos nórdicos, oía su voz de pendejo, cálida y masculina y se dejaba llevar por la imaginación. Se veía ya montado en su Audi con Julián a su lado, yendo a pasar los fines de semana a Carlos Paz o algún otro lugar de las sierras; imaginaba complacido la cara de envidia que pondrían sus dos únicos amigos gays al verlo de novio con aquel gringo hermoso; calculaba lo sexys que se verían ambos de traje en el inminente casamiento de su mejor amiga y hasta fantaseaba viendo una sonrisa bondadosa en el rostro de su madre a quien sería más fácil decirle “soy gay” de la mano de un chico tan lindo y correcto.


Tras pagar a medias la cuenta, fueron a buscar el auto de Facu, que estaba estacionado en una calle muy poco concurrida. Apenas subieron, Julián le dijo algo así como “Hey…”, lo tomó por la barbilla muy suavemente y acercó sus labios a los de Facu. El beso fue rapido y muy húmedo. Y más que un beso fue una forma de decir “lleváme a tu casa y hacéme el amor”.


Facu invitó un café en su depto y su propuesta fue aceptada sin más. Apenas dentro del lugar y cerrada la puerta vino la secuela del beso en el auto y la cafetera no llegó ni a ser enchufada. En pocos minutos estaban tirados en el sofá con la mitad de las prendas tiradas alrededor.


Julián se dio el gusto de quitar aquella sexy camiseta y descubrir el torso perfecto de Facu primero con los ojos y luego con las manos y la boca. Así llegó finalmente hasta su presa más deseada y, tras jugar un rato mordisqueando el slip, ejecutó su faena preferida provocando excitantes suspiros y jadeos.


Después de disfrutar un buen rato, Facu detuvo a su compañero y comenzó a imitarlo. El cuerpo de Julián era también muy hermoso aunque algo más aniñado, pero Facu descubrió que aquello le encantaba. Pronto estuvo de rodillas quitando el cinto de Julián a pesar de que éste le apretaba las muñecas como impidiéndolo. Facu se lo tomó como un juego y bajó con furia el boxer que tenía ante sus ojos provocando que el pene erecto de Julián golpeara contra su cara. Casi embobado, Facu se lo tragó y comenzó a succionarlo abrazando la cintura de Julián. Al cabo de unos minutos, la erección se había perdido y Julián tironeaba por soltarse. Facu se detuvo y vió como Julián se tiraba en el sofá boca abajo arqueando su columna lumbar y ofreciéndose como gata en celo.


Facu buscó crema y preservativos y lo que siguió fue una sencilla copulación sin cambio de posiciones. En un momento, Julián quiso incorporarse y colocarse “en cuatro” pero el movimiento quedó a la mitad: Facu había deslizado su mano y había comenzado a jugar con el pene nuevamente erecto de Julián, pero éste se echó rápidamente sobre la cama aplastando el brazo de su compañero, que tuvo que retirarlo.


Finalmente acabó todo y Facu, embelesado, ofreció más de la infaltable ducha o el necesario vaso de agua, invitando a Julián a quedarse a dormir. Julián agradeció pero prefirió volverse a su casa porque tenía que madrugar. Facu se ofreció a acercarlo pero Julián dijo que vivía cerca y no hacía falta.


Al día siguiente, Facu se levantó temprano, cantó en la ducha y desayunó riéndose con un viejo capítulo de Friends que estaban pasando en algún canal. Fue a su trabajo y sin poder contenerse envió un mensaje a su recién conocido amigo. No hubo respuesta. Pero durante el almuerzo interrumpió el relato de Nancy sobre los arreglos de su boda y le contó que había conocido al chico más lindo del mundo. Nancy, que necesitaba distraerse de sus idas y venidas con los del salón y las luces, brindó por su amigo con vasos de plástico y le dijo risueña que le tiraría el ramo en la fiesta. Facu río la broma pero se sintió realmente feliz con la perspectiva.


Horas después, desde su casa, Facu intentó llamar a Julián pero sólo conseguía comunicarse con el contestador automático. Entonces pensó que Julián estaría ocupado y le envió un mail para decirle que lo había llamado y que cuando pudiera se comunicara con él que tenía muchas ganas de volver a verlo. No hubo más respuesta ese día.


Al día siguiente hubieron nuevas llamadas y mensajes por parte de Facu, pero un silencio total del lado de Julián.


Pasados unos días, Facu comenzó a pensar que Julián no quería verlo de nuevo, pero no podía creerlo. Para convencerse, creó una nueva cuenta de msn y agregó a Julián que apareció conectado allí mientras que en el msn oficial de Facu integraba la lista de no conectados.


Fue un golpe fuerte para Facu, quien se sentía un premio mayor en un mundo de locas afeminadas y desagradables. Lo primero que pensó fue: “¿Porqué no le gusté?”. Pero incapaz de responder aquello pensó diferentes posibilidades que no contestaban esa terrible pregunta sino que simplemente endulzaban la píldora: “Capaz que está cansado y no quiera hablar con nadie” “Capaz que está enfermo” “Capaz que sólo buscaba una noche de sexo” “Capaz que conoció a otro” “Capaz que volvió con su ex” “Capaz que está secuestrado o muerto y se dejó el msn conectado”.


Pero, por supuesto, nada de eso aplacaría el ego de Facu, ni aunque fueran hechos reales.


De repente, pensó amargamente: “Capaz que es por la nariz” y recordó aquel horrible jueves en la secundaria cuando la profesora de francés, por ahorrarse el esfuerzo de dar clase, les hizo ver Cyrano de Bergerac y todos sus compañeros, que ya se reían y burlaban bastante de la nariz de Facu, lo bautizaron Cyrano para el resto de sus días de estudio.


Apartando rápidamente ese recuerdo, que aún era toda una pesadilla, Facu se arrepintió de haber llamado tanto a Julián y de enviar los mensajes para que le contestara. “Bueno”-pensó consolándose- “lo más natural era que quisiera hablar con él de nuevo. Además, él no sabe porqué lo llamaba. Podría ser”-comenzó a imaginar esperanzado- “que lo llamaba porque faltó algo en mi depto o porque encontré unas llaves en el suelo que no son mías o porque…”. Pero entonces se acordó del mail que le había enviado confesando que quería volver a verlo y volvió a sentir rabia.


Incapaz de entender la actitud de Julián, Facu procuró seguir con su vida. Llamó a sus amigos y salieron a tomar algo casi todas las noches de la semana siguiente. El fin de semana comió un asado con sus padres y a la noche visitó a un viejo amante con el que se veía muy de vez en cuando porque, si bien tenían muy buen sexo, después Facu tenía que soportar abrazos y cucharitas demasiado demandantes.


Pasaron uno o dos meses y todo había vuelto a la normalidad en la vida de Facu, sólo que de golpe estaba saliendo mucho más que antes. Y una noche, sentado entre sus amigos en el Resto de una disco gay, su atención estaba concentrada en cualquier cosa cuando, de repente, lo vió. Ahí estaba Julián, con sus ojitos azules y sus mechas rubias, sentado en una mesa cercana y de la mano de un tipo que quizás le doblara la edad y el volumen del cuerpo. Ambos reían y charlaban con un grupo de chicos a los que Facu se apresuró en catalogar mentalmente de “locas”. Desde su mesa, Facu contemplaba aquel grupo conteniendo su ira e intentando cruzar su mirada con la de Julián. Pero era imposible, por la posición en que éste se encontraba.


Facu, que rara vez bebía, pidió una cerveza. Luego pidió otra y más grande. Sus amigos se extrañaron de aquello y que de pronto se encontrara tan callado pero, como estaban en una disco y de cacería, los sentimientos de un amigo importaban mucho menos y siguieron dedicando su atención a las mesas que los rodeaban.


Facu vió cómo Julián se levantaba y se dirigía al baño y, casi sin darse cuenta, se levantó y lo siguió. Allí en el pequeño baño y sin preocuparse por lo que oyera la loca que silbaba en el vigitorio, Facu le dijo “Hola” a Julián, que terminaba de lavarse las manos. Julián lo miró por un par de segundos, casi sin reconocerlo y contestó “Hola, cómo andás?”. Y sin esperar respuesta salió del baño y volvió a su mesa.


Facu pidió más cervezas y no quiso irse del Resto a pesar de que sus amigos querían ir a la pista. Pero de golpe, se levantó y dijo “vamos” y la noche siguió. Su estómago poco acostumbrado al alcohol tuvo que digerir en dos horas una fuerte cantidad de vodka, fernet, coca cola, agua helada y un artificiosamente repugnante jugo de frutilla.


Cerca de las 5 de la mañana, Facu no aguantó más y se acercó a Julián que no paraba de bailar entre sus amigos. En aquel momento, el ex rugbier que se burlaba de las locas afeminadas parecía una actriz de novela mexicana dispuesta a gritar “¿¡Porqué no me amas, Luis Alberto??!!”, pero el alcohol era suficiente para que no pudiera darse cuenta del papelón que estaba haciendo.


Conmovido por las palabras incoherentes y la mirada de niño triste de Facu, Julián lo acompañó al patio para poder hablar mejor.


Facu quiso decirle que él era mejor que nadie, que nunca iba a encontrar a nadie como él, que lo quería y estaba dispuesto a cuidarlo y quererlo y a compartir lo mejor de su vida con él, pero sólo le salió un triste y patético “¿Porqué no me llamaste más?”.


Julián pidió disculpas vagamente, habló más vagamente de estar saliendo con alguien y tomó una actitud relajada y conciliadora, diciendo que todo estaba bien y que no pasaba nada y que algún día podían verse para “tomar unos mates” o “charlar”. Pero entonces, Facu dijo “¿Qué hacés con ese gordo?” y Julián se puso igual de tenso que la vez en que Facu le había intentado hacer sexo oral.


“No es asunto tuyo” contestó Julián, muy severo. Y con el enojo y el alcohol dirigiendo sus pisadas, dio media vuelta y volvió a la pista.


Facu agradeció las luces bajas y la falta de interés de la gente que hicieron que nadie viera sus lágrimas. Pero al menos, eran lágrimas de alivio. Finalmente comprendía porqué “no le gustaba”. Y la nariz no tenía nada que ver.

39 comentarios:

  1. La nariz no tenía nada que ver, pero hubiera sido mejor(creo) que fuera por eso y no por el viejo gordo... :S

    Espero que no sea autobiográfico.


    Un beso :)

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  2. lo odio al viejo gordo, pobre facu... lo que paso seguro fue que julian no pudo valorar lo que tenia enfrente...
    pero sabes.. en las noches de invierno cuando la lluvia golpee la ventaan julian lo va a a extrañar a facu...

    besos blondo!

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  3. Pobre Julián, cuando se de cuenta lo que se perdió!!!Los errores se pagan muy caros. Muy bien contado. Me encantó.

    BESOTES

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  4. Bueno, de especímenes de ese estilo está plagado el mundo, nada qué hacer. Pero lo más dramático es precisamente que haya alguien dispuesto a seguirles el juego, y encima a creer que son los primeros del mundo a los que les ocurre. Y créeme, nunca es por la nariz.

    Un abrazote.

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  5. ¿No le respondió más porque se la chupó?

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  6. Pasajera: No fue por el viejo gordo :P
    Y no, tampoco es autobiográfico pero he estado en historias parecidas y de los dos lados, así que más o menos.

    Mugatu: Te aseguro que no lo extraña para nada, ni en esas noches frías.

    Stan: Esto no fue un error...bah, eso creo.

    Milo: Nunca es por la nariz...pero a veces son cuestiones de tamaño :P

    Iván: Exacto!!!

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  7. Bue... sino fuera x Ivan... q me anticipo la respuesta... y despues x vos q la develaste al final... me iba a romper mucho las pelotas no saber q habia pasado por la mente de Julian...

    Nunca me paso algo asi... capas q xq somos pendejos... y nos va todo igual y todo eso... a lo mejor ya de grandes... se empieza a separar aguas y no es lo mismo ser activo q pasivo... o como dice el tango no es lo mismo ser derecho q traidor...

    Pero es tan asi...??? hay gente tan asi...??? yo no lo puedo creer... todavia no entiendo como Facu sobrevivio a eso... yo creo q o me muero o me hago hetero y empiezo a matar a todos los maricas... q locura... no me termina en entrar en la cabeza un pensamiento/sentimiento asi... voy a tener q envaselinarme el cerebro para q me entre esa idea... jeeeee... chauuuuuuuu...!!!

    Pd. tus post como siempre son espectaculares.

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  8. No entendí a Julian como tampoco entiendo a los tipos con los que me cruzo yo, pero pobre Facu, se sienten horribles esas cosas, ahora quiero darle un abrazo jajaja

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  9. Luckitas: Creo que tenés mucha razón, cuando uno es pendejo y empieza a tener sexo por ahí está más abierto a ciertas cosas. Con el tiempo después vas descubriendo lo que te gusta y lo que no.
    Hay gente que igual se conserva "amplia" pero hay otra que se tira para un solo lado. Y también hay los que siempre estuvieron del mismo lado y no se pasarían para el otro.
    Supongo que todo vale mientras a uno le guste.

    Lulú: No se merece tus abrazos...pero bueno, es cierto que se siente horrible :P

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  10. Genial Rubio!
    Pero el tarado acá no fue Julian, fue Facu, y no por la nariz, pues si él era el premio mayor en el mundo de locas y afeminadas, porque diantres se dejó afectar tanto por una loca arqueada como una gata?...
    Rubio un abrazo, ha estado exquisito este relato, desde el principio al final pegado de la historia.

    Un abrazo

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  11. Rubio, hace poco deje un comment, por ahí relacionado con el tema. Hay mucha gente como Julián, que habla por hablar, que no le da valor a las palabras, y que lo único que busca es descartar gente. Facu debería estar preparado para esto, no creo que sea un pibe, por lo que contás.
    Ahora, al margen de todo esto, creo que lo que más le dolió a Facu (por más que Julián es un salame) es no haber sido elegido, porque él se hubiera elegido "si tenía todo para ser elegido??". Podría dejar de preocuparse tanto por gustar, que relaje un poco, que viva, que seguramente viviendo, va a gustar.
    Abrazo!

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  12. Que te la chupen es lo mejor del mundo.
    Ese julian esta loco

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  13. Potter: Estoy de acuerdo con lo que decís de Facu, pero algunas locas se arquean muy bien, che!! :P

    Matías: Y sí, lo que necesita Facu es quererse de verdad y no compararse tanto con el resto.

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  14. decime qu ela remera con el 7 es joda!

    TucuMala

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  15. Yo entiendo perfectamente a Julian, cuando no hay piel en la cama no tiene sentido mantener una relacion. A mi tambien hay cosas que no me gusta que me hagan o que me hagan hacer y esas cosas son las que tengo en cuenta para descartar a alguien.
    Me gusto mucho como llevaste la historia, pasando por todos los pensamientos y sentimientos del otro, pero creo que dejaste el final demasiado abierto y no se entiende bien.

    Me encantaria un dia sentarme a charlar con vos de las locas. Nos reiriamos mucho

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  16. Las cosas de la vida. Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Buena historia, urbana y normal que alcanza a tocar alguna fibra lejana del corazón.
    Enhorabuena.

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  17. Psicóloga: Claro que no es joda, era lo más importante del cuadro!!

    Ezequiel: Cuando quieras.

    Peregrino: Gracias!! Y las coincidencias no existen :P

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  18. El relato me engancho muchisimo, muy bien escrito. Te sigo leyendo.

    Fran.

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  19. Gracias Fran, qué bueno que volviste, tu blog me gusta mucho. También te sigo leyendo.

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  20. Hola, hace mucho que leo tu blog y me parece excelente.
    Esta historia en particular me encantó, aunque debo admitir que tampoco la entendí bien hasta que leí los comentarios y entonces me gustó más aún.

    Me imagino que todo el mundo ha pasado por las situaciones que pasaron tus personajes. Me gusta, sobre todo, cómo explorás el egocentrismo de Facu. Uno siente simpatía y a la vez desagrado por él. Muy bueno.
    Espero leer más de vos pronto.

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  21. jajajaj yo tampoco había entendido la verdad...

    Y bueeeeeno, mejor que Julián se tome el buque a tiempo! Así Facu puede hacer y deshacer como le plazca. Soy medio bruta en el tema la verdad, pero no sabía que era tan tajante la cosa a veces...

    Muy bien escrito, como siempre

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  22. AAAAAAAAAAAAAAAAAAA
    CREO QUE LAGRIMIE T.T POBRE FACU
    QUE TRISTE FINAL, PERO A VECES LAS COSAS PASAN POR ALGO U.U

    MEE COPO TU BLOGG.
    MUI INTERESANTE BESOOOON :)

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  23. Tantos comentarios son una prueba concreta que tu relato ha despertado el interés.
    Ha sido sorprendente e interesante.
    Realmente tu blog me gusta mucho!

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  24. Lissandros: Gracias nene, el tuyo tiene una presentación muy interesante también. Nos leemos.

    Dulce Carolina: No le gustó porque se la chupó...Juli quiere solo chuparla.

    Julieta: A veces sí, a veces no.

    Fingidor: Gracias, ahora voy a pasar por el tuyo.

    Pablo: Gracias!

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  25. Lo que tenía el Facu, era dolor de Ego.

    Buena historia Rubio, muy buena, desde mi rincón la disfruté en cantidades exitantes.

    Besos

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  26. Muy cago de risa tu blog.
    Interesante y "humano".

    Me asombra tu capacidad para recordar dialogos. Ej: Sebas, "amigo" de luis.
    Como recordas todo lo que se dijo!...

    Buena historias.


    Saludos!

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  27. vaya yo no lo entendi mucho porque no lo habia llamado mas el loco hasta q lo explicaron , la verdad es cierto hay gente medio pbsesionada con calificar lo de activo pasivo , como si un ser humano fuera una etiqueta ,a mi me paso algo parecido con alguien q me gustaba y no me interesaba lo q el fuera en la cama ya me interesaba mas como ser humano , pero el estaba obsesionado con la etiqueta , una taradez si amas a alguien, incluso en la cama, todo es posible . besos
    pd q problem tenes con las locas ? hay chicos q son re locas en publico cuando se juntan con amigos y luego son re machos en la intimidad , y viceversa no es nada importante.
    ¿ no te parece q vos tambien estas cayendo en la etiqueta ?

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  28. Rinconero: Gracias!! Era la idea del cuento, tratar de horadar en el ego de Facu.

    Nachio: Gracias...y no todo lo que cuento es exacto ni necesariamente cierto, pero está basado en cosas reales.

    Zaturno: Thanks!

    Elio: Los seres humanos no son etiquetas, por supuesto, pero la idea del cuento era mostrar cómo piensan algunas personas. Facu se hizo la cabeza como loco hasta que entendió que el problema era mucho más sencillo (o mucho más complejo, según por dónde lo mires)

    Pd: No entiendo tu pregunta...no tengo ningún problema con las locas ¿porqué me preguntás eso?
    Uso la palabra loca en forma humorística, no me interesa si alguien es masculino o femenino...

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  29. ok besos y podes contarme q te parece la poesia erotica gay ? no e encontrado quien le interese , pero me parece super romantica ,esta en mi blog www.uruguaygayefebico.blogspot.com contame si te parece igual q a mi . no se porque pero creo q la mayoria de los gays andan mas interesados en comerse una ***** gigante q en el romanticismo . besos desde uruguay

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  30. Mmm perdón que me meta, pero siempre tengo esta discusión con mis amigos y creo que una cosa es el amor y otra el sexo.

    Supongo que se puede amar a alguien sin importar si es pasivo o activo, pero dudo mucho que sea algo que ocurra seguido.

    Si vos sos sólo activo es muy poco probable que te enamorés de alguien que sea activo también, seguramente tirarás más a enamorarte de alguien sólo pasivo. Y lo mismo: si sos sólo pasivo, difícilmente te enamores de otro pasivo.

    Ahora, si sos amplio y te da lo mismo, o si te gusta tener sexo sin penetración, etc., ahí quizás no importen los roles.

    En mi caso, sí importan muchísimo. Yo no estaría en una relación con un tipo que en la cama no hace lo que me gusta. No podría estar con alguien que sea pasivo o que tuviera el deseo de serlo. Tampoco podría estar con alguien que le guste chuparla, como el personaje de este cuento.

    Creo que eso no me hace más cerrado ni "etiquetador", sólo se trata de gustos sexuales y creo que el amor tiene poco y nada que ver en eso.
    Saber lo que te gusta y lo que no y elegir tus relaciones en base a eso, me parece correcto. No se trata de discriminar o etiquetar porque sí sino en base a lo que uno decide que le gusta.

    Y si por ser así me pierdo conocer a alguien, es porque elijo perderlo. Elijo perderme lo que no me interesa y buscar lo que sí.

    Bueno, es un tema que da para mucho más debate y este no es el mejor espacio, pero quería aportar algo.

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  31. Elio: Me pasé por tu blog para comentarte sobre la poesía erótica...besos desde Argentina!
    P/d: Estar interesado en comerse una p... gigante no impide ser romántico...yo diría que hasta lo fomenta :P

    Liss: No puedo estar más de acuerdo con vos...y, como bien decís, da para debatirlo mucho más.
    Saludos!

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  32. Queria decirlea lisandro q se equivoca. El sexo entre dos hombres va mucho mas alla de la penetracion lo que pasa es que la mayoria de la gente no conciven otras formas
    Si solo sos pasivo o solo sos activo te perdes muchas cosas. Y ademas te perdes conocer gente estupenda por el hecho de que no cumplen el rol que vos queres
    Creo que es una inmadurez no acpetaer a los demas como son y querer que sean como a uno les gusta.Tendriamos que tirar abajo los roles y amarnos tal como sosmos

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  33. "ejecutó su faena preferida provocando excitantes suspiros y jadeos"

    Que genial, adoré el relato, describe y grafica de una forma perjecta el operar de estas locas, lamentablemente son mas los "julianes" que los Facundos. pero bueno,, por eso estamos como estamos y nos quejamos, lo mas gracioso que estas locas como Julian despues tienen el tupe de quejarse que no consiguen novio, etc, o cuando hablan con alguien dicen buscarlo, pero cuando tienen una posibilidad se mandan unos cagadones.

    Es muy de las loquishas estas, desaparecer despues de hacer su showcito, su gracia.

    Que valor esperar en la Esquina de un Farma City con la luz que hay!

    besos genail tu bleg!

    Robotito
    ¿Puedo Vivir?

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  34. Qué buena historia, loco. De verdad, muy buena, te felicito.

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  35. El relato vale la pena, está muy bien. Y los viejos gordos no tienen porque ser despreciables.
    Me encantará pasar por este blog y seguir leyendote.

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  36. me hizo acordar a la pelicula simplemente no te ama...
    hay dios!!!
    hay de todo en la viña del sr.

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